Que le pasa al futbol ingles

El fútbol inglés no está viviendo su mejor momento. La reciente eliminación del Chelsea por parte del PSG y la eliminación del Everton en la Europa League han encendido las alarmas en las islas británicas. Si nos atenemos a los últimos años, es obvio que la salud del fútbol inglés se presenta débil desde un punto de vista deportivo.

Por si fuera poco, esta temporada se ha visto agravada con la eliminación de Arsenal por parte del Mónaco —uno de los equipos a priori más débiles— y del Manchester City —último campeón de la Premier League— a manos de F.C Barcelona, ofreciendo una imagen de inferioridad absoluta en la que su guardameta tuvo que hacer lo imposible para salvar los muebles. Si comparamos la situación del fútbol inglés con el fútbol español, vemos que de las últimas 16 ocasiones que un equipo inglés se ha enfrentado a un equipo español, solo el Chelsea en una ocasión ha sido capaz de salir victorioso.

Entonces, ¿qué está pasando realmente? ¿Cuáles son las principales causas del declive de los inventores del fútbol en Europa? ¿Se trata simplemente de una mala racha o puede tener una explicación lógica?

 

Premier League sobrevalorada

En los últimos 10 años la Premier ha vivido un boom desde el punto de vista económico. Una espectacular campaña de marketing ha provocado que sea la liga con más seguidores del mundo (fundamentalmente por su política de expansión en Asia y América del Norte). Este fenómeno, junto con un proceso idealizador de la Premier League de forma especial por algunos analistas de fútbol mundial, ha logrado ofrecer una imagen de gran igualdad entre los equipos y de calidad de sus plantillas. Este hecho es claramente contradictorio si analizamos los resultados de los equipos ingleses en los últimos 10 años —no los obtenidos en la Champions League si no en la actual Europa League (antigua UEFA) que nos puede servir de termómetro para evaluar el nivel medio de las ligas europeas—, donde los equipo ingleses no han pasado de ser actores secundarios.

Tenemos que retroceder más de una década para poder ver una Premier League fuerte en Europa (a excepción del Chelsea hace dos años ganando la final al Benfica que había sido eliminado de la Champions) con la victoria del Liverpool en la final contra el Alavés —por cierto, una de las mejores en los últimos años—. Por otra parte, y sin que sirva como atenuante, debemos indicar la especial tendencia de los equipos ingleses de utilizar la Europa League como campo de entrenamiento para los jugadores menos habituales. Competiciones como la FA Cup e incluso la Capital One son más valoradas por las aficiones de estos equipos.

Seleccion inglaterra futbol

La situación del mercado

El boom económico que han experimentado los equipos ingleses, tanto en la Premier como en la First Division, han provocado una plusvalía en el mercado de fichajes indecentes. Jugadores de un nivel medio han protagonizado fichajes por cantidades impropias que han provocado que el mercado de fichajes del fútbol inglés sea un jeroglífico difícil de explicar. Ejemplos:

  • Fernando Torres: Liverpool a Chelsea €50m en enero 2011
  • Andy Carroll: Newcastle a Liverpool €42m en enero 2011
  • Robinho: Real Madrid a Manchester City €40m en septiembre 2008
  • Roberto Soldado: Valencia a Tottenham €30m en agosto 2013
  • Darren Bent: Sunderland a Aston Villa €29m en enero 2011

 

El futbolista inglés

Los amantes del fútbol inglés han presenciado en los últimos años el estancamiento del futbolista inglés. Hasta principios de esta década, el fútbol inglés ha basado su nivel en la calidad del producto nacional: jugadores como David Beckam, Paul Ince, Matt Le Tissier, Paul Scholes, David Seaman, Alan Shearer, Stan Collymore, Michael Owen, Robbie Fowler, Steve McManaman o, retrocediendo un poco más, ilustres como Bobby Charlton, Kevin Keegan, Gary Lineker, Peter Shilton, John Barnes, Gordon Banks…

Sin duda, los tiempos cambian y en los últimos años se está experimentando un empobrecimiento general en cuanto al nivel del futbolista inglés, lo que ha perjudicado de forma notable tanto la calidad de la Premier como el papel de la selección inglesa en los últimas competiciones internacionales. Por otra parte, este hecho ha provocado la sobrevaloración de determinados futbolistas ingleses con traspaso multimillonarios que, una vez en el campo, no se han correspondido con su rendimiento. Ejemplos como Lallana, Henderson o Shaw corroboran este argumento. Por si fuera poco, el fútbol inglés sigue sin ser capaz de exportar jugadores fuera de sus fronteras, al contrario de lo que ocurre con el fútbol español.

Premier League Inglaterra

Indefinición de estilo

El fútbol inglés siempre ha destacado por dos factores: el ritmo y su fútbol directo. De esta forma, los equipos de la Premier y la propia selección inglesa, eran siempre los rivales a derrotar en las rondas finales tanto a nivel europeo como internacional. Con la llegada de entrenadores extranjeros y el desarrollo de nuevos conceptos tácticos y técnicos, el fútbol inglés ha vivido un extraño proceso de pérdida de estilo que dificulta en gran medida su capacidad competitiva en Europa ante equipos mucho más trabajados en ambos conceptos.

Por otra parte, es muy significativo el bajo nivel de los entrenadores ingleses y su desconocimiento del fútbol europeo, como muestran los desafortunados comentarios del actual entrenador de la Real Sociedad, David Moyes, acerca del nivel de la liga española: “That apart from top 4, the rest of Spain is not football. It´s equivalent to League 2”

Desarraigo en las plantillas

Si analizamos las plantillas que forman los equipos de la Premier League, hay un hecho que destaca de forma especial: la ausencia de jugadores ingleses (solo el 33 % de los miembros son ingleses). Este fenómeno tiene su punto de partida en el aplaudido Arsenal de Arsene Wenger, siendo el primer entrenador en alinear un 11 completamente foráneo. No lo ponemos como un mal ejemplo, ya que no podemos olvidar quienes eran los jugadores que componían esa plantilla: Vieira, Henry, Pires, Petit…). Pero este punto de inflexión debe llevar a preguntarnos qué ha ocurrido en los últimos años, donde parece que una extraña enfermedad se ha reproducido entre los directores deportivos de los equipo de la Premier y sus bolsillos llenos, provocando fichajes de jugadores extranjeros de dudosa calidad con la premisa de “cuanto más caros, mejor”, vaciando los vestuarios de jugadores ingleses como consecuencia.

 

Como nota positiva y para cerrar este análisis podemos destacar equipos que como el Everton y su apuesta por la cantera y la irrupción de jugadores como Ross Barckley o Sterling. Además, debemos resaltar el duro trabajo que está desarrollando la Federación Inglesa de Fútbol para potenciar los equipos inferiores a partir de un trabajo similar al que se ha desarrollado en España y Alemania, y el sostén económico que suponen los derechos televisivos que hacen presagiar una recuperación de la Premier League y del fútbol inglés.