La escuela hierve de emociones. Mientras los chinos desfilan al autobús para atender su programa del día, los daneses, españoles, italianos, ucranianos y franceses intercambian abrazos, fotos, lágrimas, firmas, dedicatorias… Esto huele a un fin próximo también para nosotros e inminente para los demás excepto ecuatorianos, chinos y nosotros pues partiremos todos más adelante.

Hoy el programa se diluye un poco, es inevitable. Después de compartir tantas horas juntos un solo abrazo o unas palabras de despedida saben a poco. Los chicos quieren apurar cada minuto de estar juntos hasta que llegue el autobús.

Como aún tienen algunas horas de espera los profesores intentan que haya algo de normalidad si es que esto es posible hoy. Los estudiantes que todavía quedan marchan de excursión algunos, nuestros chicos vuelven con Leroy para preparar el proyecto final y los daneses matan un poco el tiempo en el Mall más cercano pero llegado el bus los españoles les cantan a coro la despedida hasta que ya se pierde para quedar solo el resonar de las aulas ahora más vacías.

La tarde de hoy se siente melancólica y algo vacía tanto en el gimnasio como en el corazón. Leroy se afana en sacar lo mejor de ellos en la preparación del school project, ¡estoy deseando verlo! Los chicos han prometido a Leroy que no me contarían nada pero yo se que están trabajando en una obra de teatro donde ellos van a crear todo desde cero, desde sus propias emociones, experiencias y conocimiento. Toca trabajar la idea, el guión, la puesta en escena… Aquí no vale la timidez, ¡toda fuera! Me consta que Leroy va a sacar lo mejor de todos ellos.

Como digo estoy deseando verlo. Los dejamos estos días trabajando en ello.

Un beso a todos, seguimos informando 🙂

¡Sigue a Newlink en las redes sociales y no te pierdas ni un detalle!