Inglés y español, ¿dos lenguas tan diferentes?

 
Ingles y castellano

Cualquier persona que empiece a estudiar inglés u otro idioma se encuentra ante un mundo nuevo: miles de palabras diferentes, una gramática que puede que tenga reglas que no se aplican a la nuestra, expresiones variopintas o una fonética que usa sonidos que jamás habíamos reproducido. Así es, un código —que llamamos lengua— que debemos aprender para entender y expresarnos en otro idioma. Nos agobiamos entonces pensando en todo lo que tenemos que “empollar” y la memoria que tenemos que desarrollar para acordarnos de los conocimientos que vamos adquiriendo. Sin embargo, el inglés y el español guardan una relación mucho más estrecha de la que pensamos, pues gran parte de su vocabulario tiene un origen común: el latín.

Según podemos leer en la página del Ministerio de Educación y Ciencia del Gobierno de España, “un 65% de los términos en inglés provienen del latín”, aunque lo cierto es que “estos porcentajes varían y pueden llegar desde un 85% en el inglés científico o culto a un 35% en el inglés más coloquial”.

Veamos en la lista algunos ejemplos de palabras en inglés derivadas de un término en latín:

 

LATÍN INGLÉS
Villa Village, villager
Alta Altitude, altimeter
Antiqua Antique, antiquity, ancient
Longa Longitude, longevity, long
Magna Magnify, magnificent, magnitude
Terra Terrace, terrestrial, terrain
Prima Prime, primary, primitive, primeval
Sub Subway, subterranean, suburban
Habere Have, habit, habitual
Copia Copious, cornucopia, copiously
Fama Fame, famous, infamous
Provincia Province, provincial, provincialism
Nominare Nominate, nominal, name, nominative
Aqua Aquatics, aquarium, aqueduct, aqueous
Agricola Agriculture
Bestia Bestial, bestiality
Figura Figure, figurine, figment, figurative
Herba Herb, herbivorous, herbage
Insula Insular, insulate, insularity
Lingua Language, lingual, linguistics
Schola Scholar, school, scholastic
Maritima Maritime
Nota Note, notice, notable, noticeable
Obscura Obscure, obscured, obscurity
Quieta Quiet, quietude, disquiet

 

Conocer palabras latinas nos ayudará de diversas maneras. Por un lado, gracias al estudio de la etimología podremos descubrir el significado y el origen de palabras inglesas a partir de los elementos latinos de los que están compuestas. Por otra parte, nos ayudará a organizar nuestro vocabulario en dicha lengua además podemos evitar dudas sobre la ortografía de las palabras.

En ocasiones también podemos toparnos con algunas palabras que parece que no tienen relación como “azúcar” y “sugar” —pronunciada /shuga/— pero, no obstante, al recurrir a la etimología nos damos cuenta de que sí que la tienen; es más, ¡son el mismo término!

Vamos a analizar el origen del término en español y en inglés:

  • AZÚCAR: La palabra azúcar viene del árabe hispano assúkkar, y este del árabe clásico sukkar, el cual lo tomó del griego sakjar. Los árabes eran grandes estudiantes de los griegos clásicos. Los griegos tomaron la palabra sakjar del persa sakar, y estos del sánscrito sharkara.
  • SUGAR: late 13c., sugre, from Old French sucre “sugar” (12c.), from Medieval Latin succarum, from Arabic sukkar, from Persian shakar, from Sanskrit sharkara “ground or candied sugar,” originally “grit, gravel” (cognate with Greek kroke “pebble”). The Arabic word also was borrowed in Italian (zucchero), Spanish (azúcar, with the Arabic article), and German (Old High German zucura, German Zucker), and its forms are represented in most European languages (such as Serbian cukar, Polish cukier, Russian sakhar).

El caso es que el azúcar proviene de la India y era algo exótico en Europa hasta que los árabes empezaron a cultivarlo en Sicilia y España. No fue hasta después de las cruzadas que empezó a competir con la miel como un producto para endulzar en todo occidente.

Llama la atención como una misma palabra va adquiriendo formas diferentes en tantos idiomas con el paso del tiempo, se va adaptando a la fonética y escritura de cada pueblo hasta el punto que no se distingue o simplemente ignoramos que son básicamente el mismo término. Y, por supuesto, esto sucede más de lo que pensamos entre el inglés y el español.

Como ya hemos dicho, se estima que un 65% del vocabulario del inglés actual tiene su origen en el latín, lo que algunos estudios sugieren que equivale a unas 80.000 palabras. Es sorprendente, ¿no? Pero… ¿cómo puede ser? Pues bien, la respuesta, como para casi todo, está en la historia: allá por el año 1066, cuando tuvo lugar la conquista normanda de Inglaterra, el inglés se llenó de palabras de origen latino que pasaron a formar parte del mismo. Además, también se usan en inglés muchas frases que fueron llegando más tarde —sobre todo en los siglos XVII y XVIII— y que perduran en su forma original del latín.
Así que ya veis, como casi siempre, solemos compartir más de lo que nos pensamos. ¡Espero que os hayan gustado estas curiosidades sobre nuestras dos lenguas preferidas!