Queridas familias,

apenas nos quedan unas horas aquí cuando os estoy escribiendo esta última entrada del blog que probablemente leáis cuando ya hayamos aterrizado en Madrid. Estamos muy tristes porque la experiencia tan intensa de Nueva York se nos ha hecho muy corta y ya algunos estudiantes me han dicho que se quieren quedar, al menos, un par de semanas más. No obstante, hemos aprovechado este tiempo al máximo y una parte de nosotros, aunque echaremos de menos las clases, las actividades y la gente que hemos conocido aquí, quiere regresar a casa y poder veros y daros un fuerte abrazo.

El viernes tuvimos nuestro día de graduación que fue muy inspirador, allí con el birrete puesto y lanzándolo al aire, como auténticos americanos. Los profesores estaban emocionados por despedirse de nosotros y es que vuestros hijos han dejado huella en esta Universidad, porque me han comentado tanto los profesores como el personal de la organización, que es un grupo excelente y que da gusto estar con ellos. ¿Qué más puedo añadir yo? Estoy encantado con ellos. He disfrutado de la singularidad de cada uno de estos chicos tan especiales, me ha encantado ver Nueva York a través de sus ojos y nos hemos reído muchas veces en muchas ocasiones. Nos llevamos esta experiencia muy bien grabada.

IMG_20180720_121306_HDR IMG_20180720_121819_HDR

Después de la graduación nos fuimos a comer y, al terminar, nos dirigimos a la biblioteca municipal de Nueva York, en Manhattan. Es un lugar majestuoso y lleno de detalles que la convierten en un lugar que no conviene dejar pasar en esta gran ciudad.

Al día siguiente hicimos una excursión que habíamos cambiado del sábado anterior a causa de la lluvia y fue un gran acierto porque el tiempo era ideal para visitar Coney Island. Aunque mucha gente va allí para pasar un día de playa, nuestra idea era poder subir a las atracciones que hay junto a la misma y que hacen de este lugar una maravilla del entretenimiento. Casi nos llevó 2 horas llegar hasta allí, pero ver tanta alegría, emoción, luces y risas mereció la pena; además nos encanta el metro, es como nuestro lugar de reflexión, descanso y música.

IMG_20180721_151425_HDR IMG_20180721_170222_HDR

Pasamos allí tres horas sin parar y nos volvimos a Manhattan donde teníamos una cena con los ucranianos en una pizzeria al estilo Chicago (pizzas rellenas de tomate que parecen tartas por lo anchas que son) y después había un ambiente de nostalgia por ser la última vez que tomábamos el metro para volver al campus.

El domingo ha transcurrido con tranquilidad y hacer la maleta y en menos de una hora salimos de aquí para volver a casa. Un abrazo, familias. Nos vemos muy pronto.