¡Hello a todas y todos los que me leéis!

Menudo día. Menudo día, en el sentido más positivo de la expresión. Desde el más absoluto cansancio os escribo esta entrada de hoy, ¡que tiene miga!

Hoy ha sido viernes, y como tal, tocaba excursión. Nos hemos levantado bien temprano, y las familias nos han llevado a los puntos de encuentro en los que nos iba a recoger nuestro autobús amarillo para llevarnos hasta nuestro destino de hoy: Toronto.

Los chicos frente a las letras de Canadá

Nos ha costado un poquito llegar, porque nos hemos topado con la hora punta (que ha hecho de las suyas a la vuelta), pero sin comerlo ni beberlo estábamos a los pies de la CN Tower, la torre más famosa de Toronto. Desde arriba (porque por supuesto hemos subido, ¡58 segundos para llegar hasta arriba!) hemos podido disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad de Toronto. Aviso, no apto para aquellos con miedo a las alturas.

CN Tower

Las chicas en la CN Tower

Una vez abajo, hemos ido caminando hasta el Financial District, o el distrito financiero, y hemos buscado un estupendo lunch spot para comer, una pequeña zona de césped rodeada de enormes edificios de oficinas. Como también era la hora de comer para los oficinistas, ¡estaba llena de gente! Nos ha venido bien la pausa para relajarnos y coger fuerzas.

El grupo

Más tarde, nos hemos dirigido a través de interminables pasillos subterráneos llenos de tiendas y restaurantes (no sabe una lo que tiene debajo de los pies jaja) hasta nuestro siguiente punto de interés, y el que más ganas tenían nuestros chicos: el mall. En esta ocasión, hemos ido al Toronto Eaton Center, un centro comercial enorme lleno de tiendas, cafeterías, restaurantes… Y nuestros chavales han aprovechado para comer algo más (que no les culpo, con lo que andamos y sudamos se nos vacía el estómago enseguida) y para hacer compras, por supuesto.

Tras las compras y ese tan preciado tiempo libre a todos nos hacía falta, hemos vuelto a coger el bus para regresar a Brampton. Muuuucho calor y muuuucha espera, pero hemos conseguido llegar a casa.

Yo pensaba que estarían todos agotados como yo, pero a algunos como a Jimena le han quedado fuerzas ¡para salir a correr y hacer abdominales! Me quito el sombrero.

Ahora a descansar, ¡que llega el fin de semana! 😀