traduccion e interpretacion

La del traductor es una profesión muy infravalorada y que pasa muy desapercibida. La traducción va más allá de que podamos leer a Tolkien o a Tolstoi. Muchos no son conscientes de la trascendencia que tiene una mala traducción: puede ser algo determinante en un juicio o en el mundo de la política, por ejemplo. En el pasado se han producido conflictos internacionales provocados por la reproducción equivocada de un mensaje. Vamos a empezar por lo más fácil: distinguir las facultades de un traductor.

 

¿Qué no es un traductor?

1. Un diccionario con patas

Que trabajen rodeados de diccionarios y toquen muchos temas no implica que conozcan TODAS las palabras y TODOS los términos de una lengua. A un traductor le irrita bastante que uno de los interlocutores de una conversación le interrumpa para preguntar el equivalente de una palabra que no tiene nada que ver con la situación: ¿cómo se dice chimenea en inglés?

Un traductor tiene recursos y es capaz de averiguar con habilidad el equivalente más acertado para un término, pero no cuenta con toda esa información en la cabeza. La respuesta más probable que recibas de un traductor ante una consulta de este tipo será otra pregunta: ¿en qué contexto?

 

2. Un intérprete

La interpretación y la traducción son profesiones muy distintas: un intérprete trabaja con la lengua oral, interpreta mensajes entre interlocutores o para otros oyentes. Un traductor, por el contrario, trabaja con textos escritos. Es bastante frustrante ver cómo la cara de la persona que te ha preguntado pasa a ser de decepción cuando se da cuenta de que no interpretas en conferencias o premios de televisión.

Existe todavía una confusión peor: la que se produce cuando uno se presenta como intérprete y le confunden con un actor.

 

3. Un traductor automático

El proceso de traducir lleva tiempo y esfuerzo. No se trata únicamente de ponerse delante del documento y abrir un diccionario. Existe todo un procedimiento que conlleva asegurarse de que se comprende el contenido del texto por completo, documentarse y una revisión exhaustiva, entre otros. NUNCA acudas a un traductor y le pidas que te traduzca algo “para ya”, por muy simple o corto que te parezca el texto, porque su reacción puede ser de lo más inesperada.

 

¿Qué es un traductor?

 

Un traductor es un profesional que tiene dominio de al menos dos lenguas y sus correspondientes culturas y áreas temáticas. Su función va más allá de coger un diccionario y ponerse a escribir: debe asegurarse de que comprende a la perfección cada frase, cada expresión y cada referencia, ya que la mayoría de las veces una traducción literal puede no existir o no ser lo más adecuado si se quiere provocar una reacción en el lector similar a la que se buscaba.

El traductor es un fanático de la ortotipografía y la gramática

Mucho cuidado cuando te comuniques con un traductor, ya sea de forma oral o escrita, porque SIEMPRE está alerta, aunque parezca aletargado. No deja pasar ni la mínima. El traductor ha sido convenientemente entrenado para ser meticuloso y preciso a la hora de expresar ideas de forma correcta, una habilidad de la que no suele ser capaz de desprenderse.

También son críticos a otros niveles. Ver una película con un traductor, por ejemplo, también es un mundo. Siempre va a estar criticando el doblaje, expresiones o construcciones que aparezcan. No será raro que durante el transcurso de la película no deje de murmurar cosas como: “Eso no tiene sentido” o “Seguro que es culpa del traductor”. Lo más adecuado es optar por una película en versión original.

Y ya que surge el tema, vamos a mencionar que los traductores no son los responsables de escoger los títulos de las películas con las que trabajan: el nombre siempre es decisión de la distribuidora.

 

Cosas que NUNCA debes decir a un traductor

Hay que tener en cuenta ciertas cuestiones cuando se trata con un traductor. El poco reconocimiento y la mala valoración de su trabajo que tiene la gente llevan consigo comentarios que pueden llegar a perturbar a un traductor.

  • ¿Trabajar desde casa es un trabajo de verdad?
  • Tengo que traducir un libro de la universidad de 150 páginas en una semana. Somos amigos, ¿me lo puedes hacer gratis?
  • ¿300 € por 4000 palabras? ¿Estás loco? ¡Sabía que tenía que haberlo hecho con el traductor de Google!
  • Me he pasado 3 meses en París, ahora podría empezar a trabajar como traductor de francés y me resultaría fácil.
  • ¡Guau! ¿Has ganado 1500 € traduciendo un manual de instrucciones de 10 páginas? ¡Sabía que tenía que haber sido traductor!
  • ¿Puedes venir a Londres conmigo una semana y ayudarme con unos negocios con un cliente británico? Ya sabes que no hablo inglés; hemos sido amigos por mucho tiempo, sería genial si pudieras hacérmelo gratis.
  • ¿Solo hablas 3 idiomas?
  • Traducir es fácil. ¡Voy a comprarme un diccionario y empezar mi propio negocio!

 

La traducción de Los Simpsons

Para ilustrar el reto que supone esta profesión, vamos a utilizar ejemplos de la traducción de la comedia Los Simpson tomados de una entrevista realizada a su —en nuestra humilde opinión— sensacional traductora María José Aguirre de Cárcer. Durante más de 20 años, esta profesional ha tenido que enfrentarse a una tarea de lo más exigente, al tener que retransmitir en su traducción, no solo una serie de inmensurables autorreferencias, para las que ha creado glosarios, y referencias culturales para las que casi siempre es necesario buscar una completa reformulación para intentar recrear la reacción buscada originalmente en el espectador.

Es la creadora de expresiones que para los fans de la serie son tan básicas como “Mosquis”, cuando el original es un simple “Wow”, o una de las frases estrella de Bart “Multiplícate por cero”, expresión inventada por la misma traductora para reproducir la intencionalidad de la expresión original “Eat my shorts”.

Otra de las grandes dificultades a las que ha de enfrentarse son las distintas personalidades de cada personaje. Cada uno de ellos es un mundo y tiene su propia forma de expresarse, con un registro y un vocabulario muy concretos.

Entre ellos se cuenta el Sr. Burns, por ejemplo, que tiene una forma de expresarse de lo más rebuscada y anticuada. Así encontramos adaptaciones de este tipo: “¡Es una auténtica sinvergonzonería que las mozas de buen ver se libren con sus coqueteos de las multas por exceso de velocidad!”.

Otro reto es reproducir el nivel de cursilería de Ned Flanders: “He preparado galletitas de arroz para nuestros desprogramadorcillos“.

La traducción es una profesión de lo más interesante y gratificante para el que disfruta con este tipo de cuestiones.

¿Te gusta leer, los idiomas, tener contacto con diferentes culturas, saber de todo un poco? Tal vez la traducción sea para ti, pero si te interesa este campo, ten en cuenta que no te espera un camino fácil. Requiere esfuerzo, dedicación y, en ciertas ocasiones, parte de tu vida social. Pero no por ello deja de ser una profesión apasionante para quien la practica ✌😉