El recuerdo de las mejores Teen Movies (90’s-00’s)

El recuerdo de las mejores Teen Movies (90's-00's)
 

Después de dar un repaso a las mejores Teen Movies de la década de los ’80, llegamos hoy a los años ’90: la segunda gran época de las Teen Movies americanas.

 

Inicios independientes

Durante los primeros años, pudimos ver propuestas de carácter independiente como Dazed & Confusedun filme hoy considerado de culto que recogía el paso por el instituto en la Norte América de los años ’70, coincidiendo con toda la explosión de una de las grandes épocas del Rock ‘n’ Roll. Podemos ver el salto que hay entre los novatos y los veteranos, el desfase entre populares e intelectuales, coqueteos con las drogas blandas, personajes carismáticos… todo bañado por una banda sonora excepcional con canciones de grupos como Aerosmith, Deep Purple, Alice Cooper, Bob Dylan, War, KISS, ZZ Top, Lynyrd Skynyrd y Peter Frampton.

Fue la carta de presentación de actores tan reconocidos hoy como Matthew McConaughey, Milla Jovovich, Ben Affleck o la musa indie, Parker Posey. Pero no es hasta 1995 cuando podemos hablar de uno de los grandes clásicos que tuvieron una increíble respuesta en todo el mundo. Fue el caso de Clueless (en castellano traducida como “Fuera de onda”).

Pensar en Clueless es pensar en los años 90. La ambientación es tan de la época que ha quedado como un clásico kitch. La película parte de una premisa que ya se había visto en la década anterior con Can’t Buy Me Love: convertir a una chica de pueblo en una de las más populares. Pero Clueless deja atrás el drama y se convierte en una comedia irresistible. Las interpretaciones de Alicia Silverstone, como la niña mimada popular, y de la recordada Britany Murphy como la chica de pueblo recién llegada, son muy acertadas.

 

La explosión del género

A finales de los ’90 es cuando llegamos a la época de las superestrellas. Los thriller de terror como I know what you did last summer y Scream juntaron ambos géneros y lanzaron a la popularidad a actrices tan conocidas como Neve Campbell y Jennifer Love Hewitt. Ésta última se consagró con la comedia Can’t Hardly Wait, basada en todos los estereotipos posibles, pero con el aliciente de que la acción transcurría en una fiesta durante toda la película.

Pero el gran éxito sin duda fue American Pie. Probablemente, la comedia adolescente más popular de todos los tiempos. En realidad era una vuelta de tuerca a los personajes de las películas ya conocidas de los ’80 pero haciendo inciso en las relaciones de amistad y también en los chistes de índole sexual subidos de tono. Fue un éxito sin precedentes y se sacaron varias secuelas bastante acertadas, ya que los personajes eran muy buenos y la historia dio bastante de sí.

Otras películas de gran éxito de la época fueron Varsity Blues —enfocada más al deporte— o las comedias románticas 10 Things I Hate About You, que dio lugar a la gran escena en la que Heath Ledger cantó por megafonía para conquistar a Julia Stiles. También triunfó por aquel entonces la película She’s All That, aunque era prácticamente un plagio argumental de Can’t Buy Me Love, cambiando el género del protagonista que esta vez era una chica.

Por supuesto, tampoco faltaron las road movies como Road Trip (Viaje de Pirados), protagonizada por Breckin Meyer (Clueless) y Sean William Scott (el famoso Stifler de American Pie) que conseguía reunir los mejores ingredientes de las Teen Movies en un tronchante viaje atravesando los Estados Unidos para salvar una relación.

 

Declive y últimos éxitos

A principios de la década del siglo XXI, empezó el declive en la producción de este tipo de películas. Si cuando hablamos de “clásicos” hay muchos críticos que no comparten el mismo entusiasmo con el resto de películas que aprovecharon el momento, podemos decir que la calidad era tan baja que resultaba indefendible a todos los niveles. Como el caso de esa extraña película protagonizada por el enclenque DJ Qualls y una joven Zooey Deschanel, llamada The New Guy, que jugaba con el rol del empollón que se convierte en una estrella, pero con un guión totalmente surrealista que no tenía ni pies ni cabeza.

La excepción de estas malas películas llegó en 2004 con el último gran clásico: Mean Girls, protagonizada por Lindsay Lohan en su mayor momento de popularidad y con las aportaciones de actrices que luego han tenido una gran carrera como Lizzy Kaplan, Amanda Seyfred o Rachel McAdams. En Mean Girls (“Chicas Malas”) volvemos a los parámetros de convertir a la chica nueva del lugar en una de las populares, pero incidiendo en los rumores y mentiras que se gestan entre las diferentes clases sociales que podemos ver retratadas en un instituto americano. El filme fue producido por el programa Saturday Night Live y contó con la presencia de la excelente cómica Tina Fey en un papel de profesora, quien además se encargó de escribir el guión de la película, el cual generó un poco de polémica al parecerse en algunos aspectos a la comedia negra adolescente Jawbreaker, que por cierto, también es bastante recomendable.

 

La parodia

En el año 2001, se estreno la película Not Another Teen Movie, una excelente parodia del género que recogía guiños o parodias a escenas de todas las películas que hemos hablado en nuestros dos posts dedicados a las Teen Movies. El guión principal se basaba en She’s All That (Alguien como tú) y Can’t Buy Me Love, abrazando de esta manera las décadas de los 80 y los 90 en una sola película. Las cintas parodiadas iban desde The Breakfast Club o Pretty In Pink, hasta filmes que eran recientes como Can’t Hardly Wait, 10 things I Hate About You, Cruel Intentions o American Pie.

Muchas de estas películas hoy son clásicos del género y cada vez son más revindicadas en la crítica del cine contemporáneo. Al fin y al cabo, constituyen un género —con sus virtudes y defectos, por supuesto— pero que nos ha brindado grandes dosis de entretenimiento además de convertirse en el reflejo de una bonita época para mucha gente y un ejercicio de nostalgia sana.