El recuerdo de las mejores Teen Movies (80’s)

mejores comedias adolescentes de los 80
 

Hablar de comedias adolescentes es hablar de todo un género cinematográfico: las llamadas teen movies. Se trata de un género con un fuerte fenómeno fan pero muy denostado por la crítica en la mayoría de las ocasiones. Pero curiosamente, hay filmes que trascienden y tienen una especie de recorrido o transformación que las acaba convirtiendo en auténticas cintas de culto veneradas por varias generaciones contando por fin con el visto bueno de la crítica.

 

Las teen movies han vivido dos épocas doradas que comprenden la década de los ’80 y la entrada en el nuevo siglo. Entre ambas etapas hay un salto generacional bastante grande, pero las premisas siguen estando ahí. Y esto es lo que hace especiales a estas películas: cada generación se siente reflejada en una época.

Aunque ya hay precedentes de teen movies en décadas anteriores, es en los ’80 cuando aparecen las películas que van a sentar las bases del género y los personajes estereotipados que se van a repetir durante décadas.

 

Fast Times at Ridgemont Hight (Aquel excitante curso)

Una de las primeras películas sobre adolescentes y su vida en instituto, con buenas dosis de comedia (impagable la escena del topless en la piscina) pero con un trasfondo social poco habitual en el que se trataban temas como el embarazo adolescente. Dirigida por Cameron Crowe (Casi Famosos, Singles), Fast Times congregó a toda una cantera de actores que luego desarrollaron grandes carreras cinematográficas como Anthony Edwards, Forest Whitaker, Phoebe Cates, Nicolas Cage, Jennifer Jason Leigh o Sean Penn, cuyo papel del surfista alocado Spicoli es todo un icono de la época.

 

The Breakfast Club (El Club de los 5)

El club de los 5 probablemente es el hito del género en los ’80 y sin duda la mejor película de John Hughes.

La historia trascurre durante un castigo en el instituto en el que coinciden 5 alumnos muy diferentes entre ellos, pero que acabarán creando un vínculo especial. Es otro de los filmes con carga social y supone una reflexión en el comportamiento de los adolescentes americanos, aunque es totalmente extrapolable al resto del mundo.

Los personajes están estereotipados: podemos ver al chico rebelde interpretado por Judd Nelson; el deportista, Emilio Estévez; la chica inadaptada, Ally Sheedy; la popular, Molly Ringwald; y el empollón ,Anthony Michael Hall.

The Beakfast Club fue un gran éxito y sus personajes han pasado a ser un reflejo de la década, al igual que la recordada banda sonora de Simple Minds, “Don’t You Forget About Me”.

 

Pretty In Pink (La chica de rosa)

La actriz Molly Ringwald protagoniza esta historia de conflicto de clases sociales en el mismo instituto. Ella, de origen humilde se enamora del chico popular rico que encarna el soso de Andrew McCarthy, que a pesar de que también la corresponde, se mueve en unos círculos que no acaban de aceptar a la chica.

El reparto se completa con el inadaptado y bufón amigo de la chica de rosa que encarnó el hoy muy popular Jon Cryer (Alan Harper en Two & a Half Men) y el genial James Spader, que interpreta al pérfido amigo rico de McCarthy que hará todo lo posible por separar la relación.

Los actores principales fueron treméndamente populares en los ’80, pero no consiguieron mantener el nivel y actualmente sus carreras están prácticamente acabadas. Todo lo contrario que Spader y Cryer, ambos grandes estrellas de la televisión desde hace más de una década y, en el caso de Spader, una de las carreras más solidas en el cine de los últimos 30 años.

 

Ferris Bueller’s Day’s Off (Todo en un día)

Increíble todo lo que pudo hacer Ferris Bueller en un día de pellas. Como toda película de John Hughes, combina perfectamente el género con comedia y drama social, centrada en la depresión adolescente y la toma de malas decisiones.

Matthew Broderick nunca volvería a dar la talla así en la gran pantalla y no se puede decir que no tuviera oportunidades (Godzilla sin ir más lejos), pero es que su interpretación de Ferris Bueller fue tan perfecta que ha quedado relegado a ser recordado por ese único papel.

Como curiosidad, también podemos destacar el papel de un joven Charlie Sheen que hace de drogadicto, al que obviamente le sienta como anillo al dedo.

 

License To Drive (Papá Cadillac)

Una de las películas más recordadas de “Los Coreys” (Corey Feldman y Corey Haim). Se trata de una comedia ligera pero muy entrañable sobre un chico que suspende su licencia para conducir y la falsifica para impresionar a la chica de sus sueños: Mercedes (interpretada por Heather Graham).

La sucesión de situaciones embarazosas era muy divertida y la química de los Coreys funcionaba muy bien en pantalla. Ambos se convirtieron en grandísimas estrellas, al nivel de lo que hoy pueden ser Justin Bieber o los Jonas Brothers por poner un ejemplo, y sus fotos adornaban las carpetas de todas las adolescentes.

En la década siguiente su popularidad cayó en picado y ambos cayeron en el infierno de las drogas, con alguna aparición esporádica en alguna película y reality shows. Corey Haim murió hace unos años de sobredosis confirmando la espiral autodestructiva en la que llevaba metido toda una década.

 

Hay decenas de películas de los ’80 que podríamos seguir destacando, de hecho, surgieron bastantes que abrazaban el género fantástico como The Lost Boys y sus cyber vampiros, Teen Wolf o la celebérrima Back To The Future, que contenía también unos cuantos ingredientes de teen movie.

No os perdáis el artículo dedicado a la siguiente época dorada de las teen movies. En él repasaremos desde películas como Clueless, hasta bien entrada la década siguiente con ese hito que es Mean Girls.