Cómo cambia tu vida tras estudiar un curso de inglés en el extranjero

Cómo cambia tu vida tras estudiar un curso de inglés en el extranjero
 

Sabemos que tomar la decisión de irse a estudiar un curso de inglés en el extranjero no es fácil. Si es la primera vez que viajas y sales de casa, es normal tener dudas y pequeños miedos antes del viaje —¡e incluso durante los primeros días que estás ahí!—, nos pasa a todos. Lo que también nos suele pasar a todos es notar un cambio en tu vida una vez que vuelves del destino. La experiencia de vivir en el extranjero no deja indiferente a nadie: niños, adolescentes o adultos.

¿Qué cambios solemos experimentar tras haber ido una temporada a estudiar o trabajar en el extranjero? ¿Cómo podemos sacar provecho de estos cambios? Hoy vamos a hablar de cómo nos cambia la vida tras una estancia en el extranjero y queremos que nos des tu opinión si has vivido algo parecido.

 

¿Por qué viajar al extranjero?

El hecho de viajar, conocer nuevos países y abrirse a culturas distintas es algo que nos ayuda a crecer como personas. Viajar nos sirve para quitarnos los prejuicios y abrir la mente, siempre que tengamos predisposición a ello, claro. La actitud con la que se afronta un viaje es lo más importante.

Viajar es mucho más que tachar cosas de una lista o mucho más que hacerse fotos para presumir en tu Instagram. Cada viaje es una experiencia distinta para cada persona y, cuando viajamos, cada uno tenemos una razón de hacerlo que subyace en lo más profundo de nuestro interior. Conocer esa razón y alimentarla en cada uno de nuestros viajes es la clave para experimentar, vivir, aprender y alcanzar la felicidad durante nuestras estancias.

“Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho”. – Oscar Wilde

 

Viajando coleccionamos recuerdos, vivimos experiencias, confeccionamos nuestro modo de ser, nos adaptamos a las situaciones que vienen… De cada viaje se pueden extraer enseñanzas, buenas o malas, que sin duda nos ayudarán en nuestro desarrollo personal y cambiarán nuestra vida. Por eso decimos que una vez vuelves de estudiar un curso de inglés en el extranjero o un año escolar, no eres la misma persona que cuando te fuiste.

Durante tu viaje se produce una sensación que a mí, personalmente, me encanta. Sales de tu burbuja, dejas de ser el centro del universo, las preocupaciones de tu día a día desaparecen y sientes algo mucho más grande: te liberas, te dejas sorprender por las cosas más simples, te centras en los detalles… Te sientes en armonía contigo mismo.

 

Cosas que cambian durante tu viaje

Cuando viajas descubres que eres capaz de hacer cosas que ni siquiera te habías planteado hacer. Aquí te damos algunas razones por las que los viajes al extranjero cambian tu vida:

 

  1. Abres tu mente

Cuando visitas un nuevo país con una cultura diferente te das cuenta que no todo es igual, y no es que las cosas sean mejores o peores, sino que son simplemente distintas. Si estás dispuesto a aprender nuevas y distintas cosas, tu vida tiende a mejorar ya que sales ganando con el aprendizaje. ¡Fuera los prejuicios!

  1. Te descubres a ti mismo

Con el aprendizaje en tu día a día expandes tus horizontes. Al salir de nuestra zona de confort nos tenemos que atrever a probar nuevas experiencias con las que pronto nos daremos cuenta de nuevos talentos o habilidades que desconocíamos en nosotros mismos. De la misma manera, nos sirve para reafirmar lo que ya conocíamos de nosotros y fortalecer nuestra identidad propia.

  1. Aprendes a interactuar

El objetivo principal cuando se quiere estudiar un curso de inglés en el extranjero es mejorar el idioma y para ello no nos queda más remedio que practicarlo. Viajar te da la oportunidad perfecta para deshacerte de tus miedos y probar a comunicarte con todo el mundo. Además, así es como se crean experiencias memorables junto a locales u otros viajeros que te vas encontrando por el camino.

  1. Aprender a apreciar el momento

Estudiar un curso de inglés en el extranjero nos hace sentir privilegiados al ser nosotros quienes estamos saboreando esa experiencia única. Aprendes a disfrutar mucho del lugar en el que estás y te cambia tu percepción. Admiras la belleza de los paisajes, los animales, los compañeros, las risas… Carpe diem, YOLO, o llámalo como quieras. Simplemente cuando lo experimentes, sabrás que es verdad.

  1. Más momentos, menos posesiones

Todos tenemos objetos que acumulamos y cargamos a lo largo de nuestra vida. Algunos son muy importantes, otros necesarios, pero muchos inútiles. Las posesiones vienen y van. Son algo que, cuando echamos la vista atrás en nuestra vida, ni siquiera tenemos en cuenta. Viajando descubres la importancia de las experiencias frente a lo material.

programas para niños y adolescentes en el extranjero
 

Cosas que cambian después de tu viaje

Y claro, siempre después de una ida hay una vuelta. Toca el turno de despedirnos y volver con la maleta cargada de aprendizajes, experiencias y emociones. Estás triste pero ya estás pensando en cuál será tu próximo destino y cuándo repetirás tu curso de inglés en el extranjero.  ¿Qué cosas han cambiado a tu vuelta?

  1. Ha cambiado tu perspectiva

Tu forma de ver el mundo ya no es la misma. Al viajar experimentamos un cambio de escenario y aprendemos que sólo somos una pequeña parte en un gran mundo. Te internacionalizas y valoras otras culturas, aunque también te sirve para tener un sentimiento más arraigado de tu tierra y valorar más tu historia.

  1. Cometes lapsus línguae

Durante tu curso de inglés en el extranjero te has acostumbrado tanto a hablar en otro idioma que a tu vuelta a casa se te traba la lengua. Hay situaciones en las que no sabes muy bien en qué lenguaje estás contestando y lo haces de forma inconsciente. Tan pronto te pones a pedir una barra de pan en inglés como contestas a tu madre con un yes, of course muy natural.

  1. ¡Pero qué buena está la comida!

Aprendes a apreciar el increíble sabor de cosas que antes no te gustaban. Tras unas semanas probando manjares tan apetitosos como sándwiches con mantequilla y plátano, de repente las lentejas de tu casa te parecen lo mejor del mundo y desearías abrazarlas. ¿Dónde han estado tus papilas gustativas todo este tiempo?

  1. Confianza en uno mismo

Después de haber estudiado un curso de inglés en el extranjero vuelves con más confianza. Durante tu estancia has tenido que echar toda la carne al asador para hablar con desconocidos en un idioma que no era el tuyo. Sin embargo, te ha sorprendido lo amable que ha sido todo el mundo cuando intentabas hablar en su lengua, lo cual te daba cada vez más confianza para seguir mejorando. Esa confianza ha venido para quedarse y te va a ser de mucha ayuda en tu futuro.

  1. Adquieres más madurez

Ya has visto lo que eres capaz de hacer por ti mismo, has podido definir tus prioridades en la vida, estás más cerca de saber qué es lo que quieres, vas aprendiendo de los errores cometidos, vas teniendo claros tus sentimientos… Parece mentira pero vuelves a casa y descubres que has cambiado sin darte cuenta. El viaje te ha influido y ayudado en tu proceso.

 

Y… ¿todo esto puede pasar con un solo curso de inglés en el extranjero?

Es lógico y normal establecer que cada persona es distinta, pero sin duda todos los estudiantes que realizan un curso de inglés en el extranjero experimentan cambios durante el viaje y tras su vuelta a casa. Aunque todo depende también del destino, la duración, la edad del estudiante… ¡Pero la experiencia no deja impasible a ninguno, si no escucha los testimonios de nuestros alumnos!

Normalmente, los cursos de verano en el extranjero suelen durar unas 3 o 4 semanas y, aunque parezca poco tiempo si se comparan con el programa de Año Escolar en el extranjero que dura todo un año, es tiempo más que suficiente para que un niño o adolescente experimente cambios a nivel personal.

El simple hecho de salir de casa es un paso que les hace sentir importantes y ellos mismos son conscientes de la magnitud del asunto. El compartir tiempo con nuevas amistades extranjeras de su misma edad también juega un papel importantísimo durante el proceso de cambio que experimentan, además de que durante un curso de inglés en el extranjero pueden adquirir muchísimas otras aptitudes además de las lingüísticas.

 

¿Qué otras aptitudes puedes aprender durante tu curso de inglés en el extranjero?

Cuando hablamos de las capacidades que podemos desarrollar, distinguimos dos tipos de habilidades o conocimientos distintos: las hard skills y las soft skills.

  • Con el término hard skills nos referimos a conocimientos que se han ido adquiriendo a través de formación académica en un área específica: informática, literatura, matemáticas…
  • Las soft skills, por su parte, son las aptitudes intangibles que no se adquieren de forma académica y que te permiten enfrentarte mejor a multitud de situaciones cotidianas y llevarte bien con la gente en la vida diaria.

La competencia lingüística es una hard skill que mejoras sin duda durante tu curso de inglés en el extranjero, pero además, la experiencia de aprender inmerso en otro país también se ve reflejada en otros aspectos de tu personalidad que nada tienen que ver con el dominio del idioma. Si tienes interés en buscar trabajo en el extranjero, debes saber que muchas empresas buscan empleados con un equilibrio de hard y soft skills.

“El mundo es un libro, y quienes no viajan, leen sólo una página”.  – San Agustín

 

Algunas de las soft skills más importantes se clasifican en: competencias interpersonales, mentales, prácticas y rasgos de personalidad. Dentro de ellas podemos encontrar capacidades tan importantes en el desarrollo de una vida diaria como la expresión y comprensión oral, la multiculturalidad, la empatía, el trabajo en equipo, el pensamiento multidisciplinar, solución de problemas de manera creativa, la autogestión, capacidad para hablar en público, iniciativa, equilibrio emocional…

Creemos que en gran medida, las estancias en el extranjero contribuyen a desarrollar estas capacidades tan importantes y, sin duda, en un mundo cada vez más globalizado e interconectado, el poder aprender y desenvolverse en un ambiente extranjero no hace sino añadir más valor a la experiencia.

Sin duda, realizar un curso de inglés en el extranjero es una inversión de futuro con múltiples beneficios a corto, medio y largo plazo que repercutirá en los ámbitos personales, académicos y laborales del estudiante.