Ascenso y caída de las boy bands americanas

ascenso y caida de las boybands americanas
 

Es difícil establecer el origen de las boy band. Aunque el término y el concepto desarrollado aparece a finales de los ’70, no podemos olvidar a ciertas bandas que fueron inspiración para el género que podemos calificar hoy como proto-boy bands. Vamos a centrarnos en analizar el fenómeno centrándonos en las boy bands norteamericanas, empezando por el comienzo, pasando por los grandes éxitos y finalizando con el declive del género y su posterior remodelación.

 

Los orígenes: Proto-Boy Bands

Con proto-boy bands nos referimos a bandas que en la década de 1960 estaban conformadas por chicos en los que ya se podía adivinar un rol diferente de cara al público y que conectaron de manera especial con el género femenino. Podemos hablar obviamente de The Beatles, cuyo fenómeno mediático e impacto histórico es un referente en cualquier banda posterior de cualquier estilo englobado en el pop y el rock. Pero haciendo hincapié en el desarrollo del género boy band, el origen más determinante estaría en The Monkees.

The Monkees era una banda formada por chicos monos que conquistaron américa a mediados de los años ’60. Su particularidad radica es que fue un grupo prefabricado a través de castings a los que se presentaron más de 500 candidatos. La idea de los productores era crear una banda a estilo y semejanza de The Beatles pero aún más accesible que pudieran manejar a su antojo. The Monkees no escribían sus propias canciones, aunque gracias al talento del guitarrista Michael Nesmith, esto empezó a cambiar a partir del disco Headquarters en el que también tocaron instrumentos por primera vez.

Otro precedente de las boy band lo encontramos en las bandas familiares compuestas por chicos, que alcanzaron su máxima expresión en los ’70 con el éxito de The Osmonds y sobre todo The Jacksons 5, la banda de color de la que surgió la mayor estrella que ha dado la música pop en toda su historia: Michael Jackson.

 

La creación y el primer éxito mundial

El honor de haber sido la primera boy band lo ostenta el grupo de R&B, New Edition, capitaneado por el archiconocido Bobby Brown. El grupo fue creado por el manager Maurice Starr, que poco después tuvo la brillante idea de hacer el concepto más accesible y crear una banda de chicos blancos con el mismo propósito acentuando los roles. Así nacieron los New Kids On The Block que sentaron las bases de las boy bands a lo largo de las dos décadas siguientes.

El éxito de NKOTB fue enorme a nivel mundial, llegando a la cúspide de su carrera con Hangin’ Though que fue número 1 en las listas permitiendo al grupo realizar multitudinarias giras.

Su siguiente álbum Step By Step les mantuvo en los primeros puestos aumentando su popularidad. Incluso llegaron a tener una serie de televisión propia que se llegó a emitir en un canal español y poco a poco fueron bajando hasta que en 1994, después del fracaso de ventas de Face The Music, deciden separarse y dejar paso a nuevas generaciones de bandas de chicos.

Incluso en 1991, aprovechando la fama del grupo, se lanzó como solista al hermano de Donnie Whalberg, bajo el nombre de Marky Mark que también consiguió un enorme éxito. Hoy en día Marky Mark es uno de los actores más populares del mundo y se le conoce por su verdadero nombre de pila, Mark Whalberg.

Donnie, al igual que su hermano, probó suerte en el cine tras la separación de la banda y ha conseguido mantener una carrera de bajo perfil, pero bastante exitosa también.

 

El gran estallido

Lou Peralman, un ávido mánager fascinado por el éxito de los New Kids On The Block, decidió continuar la estela de las boy bands y formó la discográfica Trans Continental Records, cuyo primer producto fueron los Backstreet Boys.

Los Backstreet Boys fueron la evolución óptima de los New Kids y, con gran inteligencia, Pearlman escogió a unos chicos de diferente corte que se instalaron en el corazón de millones de chicas. De hecho, en esta banda había componentes de ascendencia latina, por lo que el impacto a nivel mundial fue mucho mayor y los Backstreet Boys se convirtieron en una de las bandas más vendedoras de todos los tiempo.

A principios de la década del nuevo siglo los Back —como se les conocía cariñosamente aquí—, fueron dejando de ser tan relevantes sin caer demasiado en ventas y dejaron paso a la siguiente generación, también conducida por Pearlman, que pisaba fuerte: N’Sync.

N’Sync convivió en sus primeros años con el éxito de Backstreet Boys, pero tenían una baza que no se había contemplado antes, una verdadera estrella con el suficiente talento para llevar él solo el peso de la banda: Justin Timberlake.

Es cierto que los Backstreet Boys tenían a Nick Carter, pero realmente no era un tipo con demasiado talento y, a medida que la edad y las carencias artísticas o de líder empezaron a ser obvias, se fue diluyendo al igual que la banda, sin llegar a tener una carrera digna en solitario.

Justin Timberlake fue diferente. Explotó al máximo la popularidad de N’Sync y, cuando estaban en su mayor momento de popularidad, tomó las riendas de su carrera y se lanzó en solitario cosechando un éxito y reconocimiento mucho más grande que todavía hoy perdura. La decisión de Justin recuerda bastante a los pasos que siguieron Robbie Williams o Geri Halliwell en Inglaterra.

 

El declive y cambio de concepto

El final de N’Sync fue clave para la desaparición durante años de las boy bands tal y como las conocíamos pero, a finales de la década pasada, vivimos una vuelta a los orígenes con la irrupción de los Jonas Brothers.

Los Jonas Brothers recuperaban el concepto de banda de pop más clásico, volviendo a colgarse los instrumentos y demostrando algo de talento a nivel técnico. N’Sync ya habían intentado explorar esta faceta en alguno de sus shows pero la imagen resultaba lamentable y para nada creíble. En ellos funcionaban las coreografías y destacaba Justin a semejanza de Michael Jakson, pero con los Jonas Brothers era diferente. Se trataba de recuperar el modelo de The Monkees y The Beatles y darle una vuelta de tuerca moderna. Y lo consiguieron. El único precedente que existía era Hanson, la banda de 3 hermanos adolescentes que consiguió reventar las emisoras de medio mundo con el single MMMbop en 1997, que todavía resuena en nuestras cabezas.

Quizás los Hanson tenían más talento, pero el producto de los Jonas Brothers sin duda conquistó a una nueva generación de chicas que esperaban el advenimiento de unos nuevos ídolos de masas del pop.

Entonces llegamos al concepto familiar. Las madres de las fans de los Jonas Brothers son las que en su día fueron seguidoras de los New Kids On The Block y es ahí donde surge el revival.

Tanto NWOTB como Backstreet Boys se dieron cuenta de que podían hacer una buena caja haciendo giras nostálgicas. De esta manera, en 2012 salieron de gira conjunta ambas bandas llenando pabellones por todo el mundo.

 

Por ahora es difícil que el concepto de boy band vuelve a resurgir a imagen y semejanza de los años ’90, pero lo que está claro es que cada generación va a tener su nueva tanda de ídolos pop a los que seguir.

 

Si os habéis quedado con ganas de más, no os perdáis nuestro artículo sobre las boy bands británicas.