5 películas de culto americanas que no puedes dejar pasar (II)

 

5 películas de culto americanas que no puedes dejar pasar (II)

 

Después de nuestra primera entrega, continuamos la selección de las mejores películas de culto con una nueva parada en Estados Unidos, cuna del cine occidental.

 

Donnie Darko (2001)

Donnie Darko es una de las películas más especiales de los últimos 15 años. Su director, Richard Kelly, era un completo desconocido y no tenía apenas experiencia cuando grabó este misterioso filme lleno de referencias a los años ’80: desde la ambientación, pasando por la banda sonora o los cameos de actores tan ligados a la época como Drew Barrymore (E.T) o Patrick Swayze (Dirty Dancing).

Viajes en el tiempo, surrealismo heredado de David Lynch, personajes extremos y romanticismo para una de las mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos. Donnie Darko no fue un éxito precisamente en su estreno, pero poco a poco fue generando un culto que la ha convertido en un clásico contemporáneo. Jake Gyllenhaal y su hermana Maggie se convirtieron en estrellas tras el film.

 

Rumble Fish (1983)

Todo el mundo destaca como obras capitales de Francis Ford Coppola las dos primeras partes de The Godfather y Apocalypse Now, pero hay una pequeña parte de cinéfilos para los que Rumble Fish es una obra maestra a la altura ambos filmes.

Grabada en blanco y negro, Rumble Fish (La ley de la calle) nos enseña el desencanto juvenil en forma de pandilleros y hace un recorrido por las familias desestructuradas de los suburbios y el sueño americano.

Coppola rodaba otra película sobre adolescentes, The Outsiders, al mismo tiempo que Rumble Fish. Ambas son adaptaciones de las célebres novelas de S.E Hinton que sirvieron para introducir a unos jóvenes actores que acabarían siendo grandes estrellas como Matt Dillon, Diane Lane, Nicolas Cage o Mickey Rourke, además de contar con la presencia del cantante Tom Waits o el legendario Dennis Hopper.

Rumble Fish posee una atmósfera muy particular que unida a la banda sonora de percusión compuesta por Stewart Copeland (The Police) transporta al espectador a un universo realmente original y a veces onírico.

 

Cry Baby (1990)

Jonh Waters es un personaje que merece salir en cualquier lista de cine de culto. Sus obras van desde la cultura trash de Pink Flamingos, al camp de cintas más recientes como Pecker o el musical Cry Baby.

Cry Baby es una película entrañable, ambientada en los años ’50 con el enfrentamiento entre conformistas  y  rebeldes, representados por una pandilla de rockeros delincuentes. Un motivo muy revisitado en el cine, como por ejemplo en la comedia musical Grease, pero Cry Baby está mucho más cerca del esperpento y la serie B. Aunque los protagonistas sean dos jóvenes guapos como Johnny Depp y Amy Locane, el resto del reparto sigue la tónica pintoresca de los personajes que John Waters utiliza en sus películas destacando la bella Traci Lords convertida en icono pop.

Waters es en Estados Unidos lo que Pedro Almodóvar fue durante muchos años para España. Aunque ambos han rebajado mucho el tono de sus películas, se pueden adivinar muchos puntos en común entre ambos directores y no cabe duda que Waters fue la influencia esencial del director manchego, sobre todo en sus primeras obras.

 

Requiem For A Dream (2000)

Si con Trainspotting asistimos al retrato de las drogas más realista de la historia del cine, con Requiem For a Dream se puede decir que Darren Aronofsky fue un pasó más allá. Se trata de una película muy comentada por su tratamiento visual. Usa un ritmo de videoclip y escenas tremendamiente agobiantes, por lo que es un film que tiene tantos seguidores como detractores. Las interpretaciones son brillantes en el caso de Ellen Brustyn y Jennifer Connelly. El director consigue meternos de lleno en la decadencia de los personajes a través de unas historias paralelas que se centran en el eje del personaje interpretado por Jared Leto.

Es una película en la que se juega con la premisa de los sueños rotos y la eterna aspiración de unos personajes que están atrapados en sus propias vidas.El tema de las drogas se trata de una forma especialmente dura y las imágenes se mezclan con una banda sonora penetrante haciendo analogía del estado físico y metal de los personajes. Sin duda, una película no apta para todos los públicos, pero que ha marcado un antes y un después en la forma de concebir el cine postmoderno.

 

The Thing (1982)

El género de terror es uno de los que más películas de culto ha generado en toda la historia del cine. Desde las primeras películas de serie B hasta la llegada del slasher, inspirado por joyas como The Texas Chainsaw Massacre.

En los años ’80 explota el género con directores como Cronenberg y John Carpenter a la cabeza. Este último fue capaz de dirigir una película tan genial como The Thing (La Cosa), un remake de una vieja película de los 50 en el que Carpenter acercó el terror psicológico, los ladrones de cuerpos y la trasformación de la carne dejando un poso de influencia en el género que se llamó Gore.

Además del aspecto visual y el tremendo guión, en The Thing destacó sin duda el actor principal Kurt Russell, que encarnó a uno de los mejores héroes de ciencia ficción de toda la historia.