Queridas familias,

Esta será la última entrada que podréis leer antes de vernos y es que parece que fue anteayer cuando llegamos aquí y no acabamos de creernos que ya estemos a punto de volver.

Haciendo un pequeño repaso a esta experiencia tan magnífica podemos ver una mejora considerable del idioma. Estar expuestos al inglés desde que nos levantamos hasta que nos acostamos es algo que hemos ido interiorizando durante estas semanas y, por supuesto, esto ha calado en cada uno y, cuando hablo en inglés con los chicos, puedo ver que se manejan ahora con más soltura y resolución; lo cual es admirable.

Las actividades que hemos ido haciendo hasta ahora nos han dado un montón de experiencias increíbles, desde los karts, hasta la fiesta en el barco, pasando por la discoteca en el centro, sumergirse por China Town, el Eaton Centre, Kensington Avenue, el mercado de St. Lawrence,  la visita a la torre CN o al estadio Rogers, entre otras cosas.

Las excursiones han sido de lo mejorcito. Desde la primera semana que fuimos al Algonquin Park y al safari, como las cataratas del Niágara con su majestuosidad (normal que sea una de las maravillas del mundo) y toda la ilusión de Wonderland, con sus numerosas atracciones que cada cual era mejor que la anterior.

Las familias, el equipo de monitores, los estudiantes internacionales y los propios compañeros del grupo han contribuido considerablemente a que esta vivencia sea inolvidable y es de agradecer que se hayan volcado para lograr que los chicos estén en un ambiente ameno, cálido y seguro para que se puedan sentir lo más cómodos posible a unos 6.000 kms de su casa.

Para mí ha sido un placer compartir este tiempo con gente tan buena, tan responsable, tan generosa y es que este grupo me ha ganado el corazón con su compañerismo, su sencillez y su buena disposición en todo momento.

Un abrazo, familias, y nos vemos muy pronto. Muchas gracias por habernos leído durante todo este tiempo.