¡Hola familias!

Ya estamos en nuestra última semana por tierras canadienses. Tras otro caluroso fin de semana en el que los estudiantes han pasado un rato con sus respectivas familias haciendo planes, empezamos la última semana con una excursión al castillo Casa Loma.

Tras las clases matutinas, los buses nos han llevado a una de las zonas mas exclusivas y ricas de Toronto, con vistas a la ciudad y llena de mansiones casas enormes y lujosas. Es en este suburbio, como dicen aquí, o barrio, en el que se encuentra el famoso castillo. El castillo, que era más mansión que castillo, fue construido por el rico Sir Henry Mill Pellat, que quiso copiar el estilo neogótico del castillo de Balmoral en Escocia. La mansión cuenta con 6.011 metros cuadrados y 98 habitaciones, jardines y establos. El edificio se completó en 1914 costando 3,5 millones de dólares de los de aquel entonces. Mucho dinero. Y mucho dinero hacía falta para mantenerla, que fue lo que en su momento arruinó al señor Pellat. En 1933 la ciudad de Toronto se apropió del edificio debido a las deudas que arrastraba. El tour por el castillo era un auto tour en el cual los estudiantes podían vagar a sus anchas por casi todas las habitaciones de la mansión y con la ayuda de una audioguía descubrir toda su historia. Los establos contienen una colección de coches antiguos muy chulos y desde los torreones se puede contemplar la silueta de Toronto en el horizonte.

Mañana martes nos espera otra interesante visita a la ciudad de Toronto, esta vez para ver el Royal Ontario Museum, uno de los museos más grandes de norte América famoso por sus dinosaurios, fósiles e interesante información sobre la historia de Canadá. Ya os contaré todo en la próxima entrada.

Un saludo,

Alex