¡Hola a todos!

Me cuesta creer que haya llegado el momento de la despedida. Como hemos estado comentando estas semanas, el tiempo vuela y en un abrir y cerrar de ojos, ya estamos a punto de volver a casa.

A pesar de que hoy era el último día, los chicos han tenido que asistir a las clases con normalidad. Durante este tiempo, los chicos habían visto varias veces pescadores en el río y le habían preguntado a la profesora sobre ello. En uno de los trayectos en coche de hoy, todos han parado para ver cómo se pescan los salmones aquí. Es algo importante relacionado con la cultura de la zona que algunos de los chicos han podido aprender y conocer de primera mano.

Chicos pescando (5)

Por la tarde, todos nos hemos juntado en la escuela para que los chicos pudieran presentar sus proyectos. En ellos, han hablado de lo que han hecho durante estas tres semanas, las diferencias entre España e Irlanda en la música, el tiempo, los deportes… Y también sobre los deportes irlandeses más famosos. Antes de que comenzaran las presentaciones, hemos vivido un momento muy bonito, en el que Adrián ha tocado al piano para todos sus compañeros la canción “Clocks” de Coldplay.

Adrián tocando el pianoChicos presentando los proyectos (9)-minChicos presentando los proyectos (13)-minChicos presentando los proyectos (4)-min

Al terminar las presentaciones, llegaba el momento de la entrega de certificados, bien ambientada con la canción “We are the champions” de Queen, de fondo. Los chicos también han podido ver un vídeo que he preparado con todas las fotos del viaje y música de fondo, que espero que les haya gustado tanto como me ha gustado a mí prepararlo 🙂

Todos con los certificados (2)-min Merienda para los chicos-min

Tras un pequeño tentempié que habíamos preparado, todos juntos con los profesores hemos ido a McDonald’s a cenar algo, tomar un helado… ¡Lo que ellos quisieran! La cuestión era pasar un último rato todos juntos.

Cenando todos juntos-min

Como podéis ver, el día de hoy ha estado cargado de emociones: una sensación de pena por la despedida, pero también de mucha alegría por saber que ha sido una experiencia increíble que jamás olvidarán. Mañana toca un día duro de viaje, pero en cuanto nos queramos dar cuenta ya estarán en casa de nuevo.

En este momento termina nuestro blog y espero que os haya gustado leer las aventuras del día a día. Por lo que a mí respecta, también me gustaría decir que ha sido un placer compartir esta experiencia con vuestros hijos. Me alegra mucho saber que, en cierto modo, formo parte de su camino.

Un abrazo muy fuerte a todos y ¡hasta siempre, Waterford!

Bea